Una buena partida es un mate
y...
quinientas jugadas previas para llegar a él.
En la vida, como en el ajedrez, el objetivo no consiste en llegar y dar el mate.
Esas partidas son insulsas, sin aprendizajes, sin emociones, carentes de enseñanzas para el futuro, que nos inviten a la reflexión, a saborear el proceso...
La vida, como en una buena partida, se torna atractiva cuando nos supone un reto que creemos alcanzable, no sin esfuerzo; y para ello, gran parte del tiempo no lo invertimos en el objetivo en sí, si no en prepararnos para alcanzar ese objetivo.
- En el ajedrez... no es el mate... es prepara el tablero a través de la concatenación de jugadas para llegar al mate.
Esas partidas son insulsas, sin aprendizajes, sin emociones, carentes de enseñanzas para el futuro, que nos inviten a la reflexión, a saborear el proceso...
La vida, como en una buena partida, se torna atractiva cuando nos supone un reto que creemos alcanzable, no sin esfuerzo; y para ello, gran parte del tiempo no lo invertimos en el objetivo en sí, si no en prepararnos para alcanzar ese objetivo.
- En el ajedrez... no es el mate... es prepara el tablero a través de la concatenación de jugadas para llegar al mate.
- En la escalada... no es la cadena... es el entreno previo, la visualización, la gestión del miedo, el conjunto de movimientos precisos, al límite del fallo, que te llevan a la cadena.
- En la montaña... no es la cima... es la travesía, los paisajes, los caminos y sendas, las trepadas, los pensamientos, el esfuerzo continuado hasta la cima.
- En la vida... en tu vida... solo tú lo sabes.
Piensalo.
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